frameborder="0"
allowfullscreen>
Hace casi 500 años, Martín Lutero
defendió firmemente la verdad bíblica y encendió la reforma y la transformación
espiritual en Alemania. Hoy día el cristianismo está en decadencia en toda
Europa mientras el islam crece en poder e influencia. Pero recientemente la
historia se repitió y de nuevo un alemán valiente defendió la verdad.
Se suponía que era un concierto para
acercar a cristianos y musulmanes. Pero cuando el imam musulmán comenzó a hacer
el llamado a la oración, fue interrumpido por una mujer desde el balcón
proclamando que “Jesucristo es Señor de Alemania”, y diciendo “yo rompo ésta
maldición”.
Ella también mencionó a Martín Lutero
y advirtió a la audiencia de que lo que ocurría era una mentira. El video se
hizo viral en internet. Y ésta misteriosa dama cristiana se empezó a conocer
simplemente como la “valiente mujer alemana”.
Ocurrió en la iglesia de La Reforma,
construida en honor a Martín Lutero.
El templo donde se dieron los hechos,
no es una simple iglesia, es un monumento a la reforma protestante y memorial
de la transformación espiritual de Alemania como nación.
Y fue a ese ícono espiritual que un
imam musulmán fue invitado a hacer el llamado a la oración en un concierto.
Cuando la valiente mujer, cuyo nombre
es Heidi Mund, escuchó del evento, ella oró.
“Yo decía ‘¿Señor, debo ir ahí?’
Mientras conducía durante hora y media para llegar pensaba, ‘¿vale la pena que
vaya o pueden ir otros?’ Eso era mi pereza humana”, dijo Heidi Mund, la
"alemana valiente".
Ella tomó la bandera alemana blasonada
con las palabras “Jesucristo es Señor” y fue, sin saber qué haría al llegar.
“Hasta que el imam comenzó a gritar,
yo no sabía qué hacer. Sólo estaba lista para lo que Dios quería que hiciera”,
comentó Mund.
Cuando el imam hizo el llamado a la
oración, Heidi sintió algo surgir en su interior.
“Yo le diría ira santa. Así que
levanté mi bandera proclamando que Jesucristo es Señor sobre Alemania. Mi
propósito era romper la maldición porque ellos dicen que sólo Alá es Señor, que
él es Dios y yo quería romper esa maldición en esa iglesia y sobre todo mi
país”, argumentó la "alemana valiente".
Y ella repitió las palabras de Martín
Lutero en 1521, cuando se negó a retractarse de su fe sólo en las escrituras:
“no puedo hacer otra cosa; ésta es mi postura”.
En medio concierto Mund se levantó y
gritó: "No puedo hacer otra cosa; ésta es mi postura. Salven a la Iglesia
de Martin Lutero". Una de las personas que se encuentra en el lugar le
dice: "Éste es un concierto de paz". Y ella le contesta: "¡No lo
es! Allahu Akbares lo que gritan los musulmanes mientras matan gente. No se
engañen. ¡Ésto es una mentira!"
Ella fue sacada de la iglesia.
“Debieron haber sacado al imam no a mí
porque yo soy creyente en Jesucristo, él sirve a otro dios. Éste Alá no es el
mismo dios y ésa no es la verdad. Esa frase “alahúakbar” la usan cuando matan.
Esto es adorar a un ídolo, a su dios. Cuando un musulmán clama “alahúakbar” en
una iglesia, significa que esa ya no es una Iglesia, es una mezquita",
expresó Mund.
En el concierto también estaba Kamel,
quien vivió en el mundo musulmán antes de venir a Alemania. El asegura que un
imam no tiene lugar en una iglesia.
“El Islam es una de las razones de la
persecución, los musulmanes me han perseguido. No quieren que diga a otros que
Jesús es mi Salvador”, dijo Kamel, ex musulmán.
Marion pertenece a un grupo llamado
“rosa blanca”, tal como el grupo de resistencia anti-nazi en la segunda guerra
mundial mostrado en la película “Sophie Scholl: los días finales”.
“El Islam es inhumano, igual que los
Nazis. Para mí no hay diferencia. Queremos mostrar a Alemania y al mundo que no
nos doblegaremos a la islamización de nuestro país”, comentó Marion, del grupo
"Rosa Blanca".
Heidi sabe que su primer entrevista en
televisión puede ser un riesgo.
“Me preguntan si temo a los
musulmanes. Yo les digo que no… no les temo. Yo conozco a mi Dios, el Dios
viviente de la Biblia puede protegerme hasta que Él quiera. Cuando llegue mi
tiempo iré con Él”, aseveró Mund.
Ésta evangelista creció como atea en
la comunista Alemania oriental. Pero ahora, como creyente, su carga y
ministerio es el renacimiento espiritual de Alemania.
“Siento que debo proteger a mi país y
a mi gente. Soy una mujer pequeña pero siento que debo protegerlos”, dijo Mund.
Muchos asocian a Alemania con los
nazis, pero Alemania fue antes una base misionera que enviaba misioneros a
África, Corea y a América.
Heidi Mund confía en Dios por un
milagro en lo que hoy día es una nación rica, pero espiritualmente muerta.
Nada es imposible para mi Dios. Nada.
Nada. Nada… Desde un punto de vista humano siento que el país está perdido.
Está acabado. Pero confío en Dios que Él tiene un “Plan A”, y que mi país no
está perdido y que Él vendrá y cambiará toda la situación”, finalizó Mund.
Fuente: www.MundoCristiano.tv