Paraguay fue paralizado
el miércoles por una huelga general convocada por seis
Centrales obreras con el
apoyo de organizaciones campesinas, en protesta contra el plan de
privatizaciones del gobierno del presidente Horacio Cartes.
Los organismos estatales abrieron sus
puertas pero con personal reducido. La Policía no informó de incidentes graves.
Aldo Snead, líder de la central
Unitaria de Trabajadores, dijo que no hubo clases en las escuelas públicas y
privadas, y que la mayoría de las tiendas de Asunción y del interior no
atendieron al público.
"La huelga tuvo un acatamiento
del 80% porque no hubo transporte público ni servicio de taxis", dijo
Snead.
Teodolina Villalba, presidenta de la
Federación Nacional Campesina, dijo a The Associated Press que a la capital
llegaron unos cuatro mil compañeros para reclamar al gobierno fuentes de
trabajo, mejor atención de la salud y la educación.
"En el campo existe ausencia del
Estado. Los pequeños productores necesitamos asistencia técnica, créditos
blandos y mercado para la colocación de nuestro producto. Somos avasallados por
la agricultura mecanizada con enormes plantaciones de soja que, en forma
colateral, nos perjudica porque con sus fumigaciones sin control contaminan el
suelo y el aire", añadió Villalba.
El ministro de Hacienda, Germán Rojas,
justificó las reformas económicas porque "modernizar el estado y crear las
condiciones para que haya fuentes de trabajo tiene un costo estimado en 30.000
millones de dólares. Ese dinero no existe. Entonces, la única forma de
conseguirlo es a través de las inversiones extranjeras".
Sin embargo, el presidente Cartes
emitió un comunicado reconociendo "la legitimidad de la mayoría de los
reclamos, que son postergaciones históricas".
Pastores pidieron huelga pacífica.
Por medio de un comunicado de prensa,
la Asociación de Pastores Evangélicos del Paraguay (APEP), hicieron un llamado
días atrás para que la huelga general se realizara sin violencia.
“Pedimos a todos los paraguayos,
paraguayas y extranjeros quienes comparten con nosotros nuestra tierra
paraguaya, se dediquen a orar a Dios para que aquellos que se plieguen a la
huelga general, lo hagan en forma pacífica, respetuosa, equilibrada, prudente y
con ausencia total de hechos de violencia, en toda la República del Paraguay,
en beneficio directo de nuestra Nación”, señala parte del comunicado de la
APEP.
Asimismo, insta a las autoridades
nacionales a cumplir fielmente sus altas responsabilidades conforme a la
Constitución Nacional y a las leyes de la Nación para asegurar y mantener la
paz, la seguridad, la tranquilidad y el orden público durante las
manifestaciones.
“Pedimos a todas las congregaciones
cristianas y demás confesiones religiosas de diferentes países a que se unan a
la "Cadena Mundial de Oración" por Paraguay, para que no ocurra
ningún hecho de violencia en esta huelga general que se realizará el próximo
miércoles 26 de marzo a nivel nacional”, indica además el manifiesto.
La APEP representa a mil 900 pastores,
quienes sirven a más de 2 mil iglesias cristianas evangélicas del Paraguay, de
acuerdo a lo expresado en el comunicado.
Fuente: Mundo Cristiano/ ABC Color