JERUSALEN.- (SECOSICE) El Muro de los
Lamentos fue escenario de altercados protagonizados por judíos ultraortodoxos
que arrojaron piedras, botellas y agua contra mujeres de otras corrientes del
judaísmo, que tuvieron que ser escoltadas por la Policía israelí.
Cerca de un centenar de integrantes
del grupo denominado "Mujeres del Muro", vinculado a corrientes
reformistas del judaísmo, acudieron a rezar a ese lugar por primera vez después
de que el Tribunal del Distrito de Jerusalén dictaminara recientemente que no
suponía una "vulneración de la costumbre local" hacerlo ataviadas con
indumentaria característica de los varones judíos.
Cada mes, este grupo de mujeres acude
al lugar más sagrado de su fe para orar y leer directamente de rollos de la
Torá, lo que es considerado por los sectores ortodoxos como una blasfemia y un
acto de provocación.
A fin de impedir que lo hicieran en la
principal sección del Muro de los Lamentos, y no en una zona aledaña denominada
"Arco de Robinson", como suelen hacerlo, miles de mujeres
ultraortodoxas (jaredí) acudieron para impedirlo siguiendo los llamamientos de
líderes de sus comunidades.
Cientos de policías se encontraban
frente al Muro desde primera hora formando un cordón a fin de impedir
altercados. Tuvieron que escoltar a las mujeres para evitar que fueran
agredidas y las acompañaron a los autobuses con los que abandonaron el lugar.
El vocero de la Policía israelí, Miki
Rosenfeld, indicó que les arrojaron piedras, botellas y agua, y atacaron los
micros, aunque no se registraron heridos.
Cinco personas fueron detenidas en
relación a los disturbios, dos de las cuales sólo interrogadas y tres quedaron
presas.
Por su parte, el rabino del Muro
afirmó que "esas escenas dañan los ojos. La Torá judía debe servir para
unir y pido al Señor que otorgue a todos inteligencia para sobreponer esta
controversia".