Los investigadores llegaron a la
conclusión que los pacientes con niveles altos de fe tenían el doble de
probabilidades de responder más rápidamente al tratamiento que los pacientes
ateos o que no creen tanto en Dios.
Estados Unidos.- (SECOSICE) Tener fe en Dios puede mejorar
significativamente el tratamiento de las personas con enfermedades
psiquiátricas, según un reciente estudio realizado en conjunto entre la
Universidad de Harvard y el Hospital McLean, en Estados Unidos.
Los especialistas investigaron en el
transcurso de un año a 159 pacientes con enfermedades psiquiátricas ingresados
en el Hospital McLean, a fin de encontrar la relación entre el nivel de fe de
un paciente, las expectativas de curación y los resultados reales.
Para ello se pidió a cada participante
que calibrara en una escala de cinco puntos su fe en Dios, así como sus
expectativas de curación. Por otro lado, se evaluaron al inicio y al final del
estudio los niveles de depresión, de felicidad y los daños físicos auto
infligidos.
Los investigadores llegaron a la
conclusión que los pacientes con niveles altos de fe tenían el doble de
probabilidades de responder más rápidamente al tratamiento que los pacientes
ateos o que no creen tanto en Dios.
Los especialistas concluyen que la fe
en Dios está asociada a mejores resultados de los tratamientos psiquiátricos.
El autor principal del estudio, el
doctor David H. Romero, afirma que esta relación se produce “independientemente
de su afiliación religiosa”, y que los pacientes obtienen una mejora en su
bienestar psicológico y un descenso “en su depresión y su intención de
provocarse daños a sí mismos”.
Estudios anteriores han demostrado el
poder terapéutico de la oración. En 1988 el cardiólogo Randolph Byrd hizo el
primer estudio clínico sobre sanación a distancia en el Hospital General de San
Francisco, para lo que dividió a 393 pacientes con problemas cardiacos en dos
grupos.
Un grupo recibió oraciones de
desconocidos que solo conocían sus nombres, mientras que por el otro grupo de
pacientes no oró nadie. El estudio reveló que las personas por las que no se
oró necesitaron más medicación y fueron más propensas a sufrir complicaciones.
Fuente: El Intransigente/ NoticiaCristiana.com