El mariscal de campo de los San
Fracisco 49er, Colin Kaepernick asegura que la fe es la clave de su éxito.
Mientras que su equipo se prepara para
el Super Bowl del próximo domingo ante los Ravens de Baltimore, Kaepernick
asegura que agradece a Dios por la oportunidad de jugar y que depende de
Jesucristo para mantenerse con los “pies en la tierra”.
El mariscal incluso tiene tatuado en su
hombro derecho el Salmo 18:39: “Pues me ceñiste de fuerzas para la pelea; Haz
humillado a mis enemigos debajo de mi”. Este es uno de los muchos versículos de
la Biblia que Kaepernick tienen tatuados en su cuerpo.
Su compañero de equipo, Vernon Davis,
dice que el cristianismo lo mantiene "concentrado dentro y fuera del
campo”, ayudándole a evitar los escollos de la vida y ser un líder en su
equipo.
Fuente: Associated
Press